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Fabricación de jabones
La mayor
parte de las fábricas de jabón operan por el método de Calderas de
plena cocción con materias grasas neutras. Con este procedimiento se
producen jabones de alta calidad y productos industriales de calidad
inferior y se aprovecha la glicerina.
Las
principales objeciones que se oponen a los métodos continuos de
fabricación de jabones son:
-
No proporcionan la flexibilidad de
operación que es posible obtener con la caldera.
-
Están muy mecanizados y requieren
operarios especializados.
-
No permiten cambiar de una fórmula a otra
sin rehacer cantidades sustanciales de jabón.
-
Consumen mucho tiempo en poner en
movimiento y en para las unidades.
Este método es ventajoso
cuando se desea acrecentar la capacidad productiva de una fábrica, sin
aumentar las dimensiones de sus edificios, especialmente si la fábrica
puede funcionar largo tiempo sin parar.
Las lejías de glicerina se
tratan con sales solubles de hierro o de aluminio y se filtran para
eliminar las impurezas precipitadas y luego se evaporan para formar una
glicerina cruda, que contiene 82% de glicerol. La venta de glicerina es
importante fuente de ingresos.
Por Neutralización de
los ácidos grasos se produce importante tonelaje de jabón, ya sea por
proceso continuo o por tareas. Normalmente se utiliza la sosa cáustica
paras la neutralización, pero también se usa el carbonato de sodio. En
este método se produce glicerina y nada se pierde en el producto, al
contrario de lo que ocurre en el proceso de cocción total.
Fabricación
intermitente con materias grasas neutras:
Método de la
cocción total. El método de la caldera o de cocción total consta
de varios tiempos u operaciones, mediante los cuales se efectúa la
saponificacióni
de las materias grasas, la precipitación del jabón en la lejía de jabón
concentrada o cola de jabón, la separación de la glicerina y las materias
coloreadas de la masa jabonosa por el lavado, y la cocción de acabado para
dar el punto a la masa de modo que por el reposo forme un jabón limpio.
El proceso de cocción total
puede ser aplicado por lavados directos o por el sistema de lejía a
contracorriente. En el procedimiento de lavados directos, es necesario un
número menor de calderas y de tanques de lejía, porque cada cambio
requiere el empleo de lejía fresca durante el proceso de la cocción. En el
sistema de contracorriente, la lejía procedente de un cambio en una
caldera se emplea en un cambio distinto en otra caldera. Sólo los grandes
fabricantes de jabón utilizan el método de la contracorriente por razón de
los muchos tanques que son precisos para su aplicación.
Las calderas utilizadas en
el proceso de cocción total varían en tamaño considerable, según las
exigencias de la producción. Las calderas pueden ser de sección
transversal, circular o cuadrada, pero generalmente se emplean tanques
cilíndricos con fondo cónico. A veces, las calderas tienen tapa metálica
que permite la ebullición con vapor de agua, al que se da salida por la
techumbre del departamento de calderas. Esta ventilación evita la
condensación del vapor y la formación de bruma en tiempo frío. El calor
necesario para la cocción es suministrado por serpentinas de vapor
instalados en la parte cónica del fondo, los cuales son abiertos o
cerrados. Cada caldera tiene un tubo oscilante que permite extraer el
jabón acabado situado encima de la capa de jabón sucio. Este y la lejía se
descargan por la llave del fondo.
La saponificación de la
materia grasa debe hacerse con alguna rapidez, aunque regulada. La
reacción es exotérmica y se verifica entre la grasa y la solución de sosa
cáustica en la interfase o superficie de separación entre el aceite y el
agua. Al mezclarse el aceite con el álcali cáustico, se produce el primer
jabón, el cual emulsiona el aceite sin saponificar y expone así grandes
superficies de este a la acción de la sosa cáustica. La saponificación
avanza rápidamente cuando se ha formado cantidad de jabón suficiente para
emulsionar todo el aceite.
Los ácidos grasos libres
contenidos en el aceite, inician la reacción antes que los glicéridos,
porque obran por simple neutralización. El jabón así formado es el agente
emulsionante necesario para principiar la saponificación del aceite
neutro.
En este proceso suele
agregarse, la materia grasa al, jabón sucio, procedente de un proceso
anterior. El contenido de jabón de este jabón sucio basta para promover la
rápida emulsión y saponificación de la nueva carga .Si los aceites o
grasas muy refinados que contienen poca cantidad de ácidos grasos libres o
carecen de ellos, se echan en una caldera limpia, es a veces difícil
iniciar la saponificación . A veces se agrega una pequeña cantidad de
jabón para facilitar la saponificación.
Durante la saponificación
se añade sal a la caldera para producir grumos o gránulos. Como la sal es
electrolito, reduce la solubilidad del jabón en la fase acuosa o lejía,
por lo que el jabón se separa de la solución. Esta precipitación del jabón
se llama saladura o graneado del jabón. Manteniendo un grano blando en el
jabón durante la saponificación se evita el espesamiento de la masa, con
formación de nódulos duros que ocluyen grasas sin saponificar y que
dificultan la producción de un jabón de buena calidad.
En la caldera existen
diversas formas físicas de jabón:
Jabón granulado:
es un jabón grumoso precipitado de la lejía acuosa por saladura o por la
adición de soda cáustica. Los jabones con fórmulas de producción
básicamente distintas requieren soluciones de electrolitos de distinta
fuerza para originar el mismo tipo de grano.
Jabón limpio:
es el producto acabado de la caldera de jabón. Contiene 63% de total de
ácidos grasos y cantidades pequeñas de Na2O libre, NaCl y
glicerina. El total de ácidos grasos es también influido por el tipo de
acabado y la duración de la sedimentación después del acabado.
Jabón gomoso:
es una solución viscosa de jabón que se forma si el contenido de
electrolito de la fase acuosa o lejía cae por bajo de cierto nivel. Este
jabón es difícil de manejar por su alta viscosidad.
Jabón sucio:
(o jabón negro): es una solución de color oscuro que contiene algo de
jabón y que cae goteando de la masa de jabón después del acabado. Su color
varía entre el gris y el negro según las impurezas que se sedimentan de la
masa de jabón mientras ésta permanece en el estado de grano blando propio
del acabado. Generalmente el jabón sucio se une a la carga de una cocción
subsiguiente para obtener un jabón de calidad igual o inferior.
En la cocción de los
jabones la relación de lejía es muy importante, porque está íntimamente
unida a la recuperación de la glicerina. La relación de lejía se define
como "las libras de lejía consumidas por libra de jabón limpio de 63% de
total de ácidos grasos". A veces se llama relación de lejía, a la relación
entre la lejía gastada y la grasa saponificada. Generalmente se mantiene
baja la relación para evitar el costo de evaporar gran cantidad de agua de
las lejías glicéricas y el manejo de cantidades grandes de sal recuperada.
La fabricación de jabón
basada en un método de lejías en contracorriente entre diversas
calderas, es más económica que el método de lejías de lavado directo. El
primer método permite emplear menor volumen total de lejía y produce
lejías mas ricas en glicerina que las procedentes del lavado directo.
Método continuo con
materias grasas neutras
En los últimos años, se han
instalado en todo el mundo fábricas de jabón basadas en el proceso
continuo. Las fases básicas de fabricación son análogas a las operaciones
que se realizan en el método de caldera, a saber:
1) Saponificación
2) Lavado del jabón para
recuperar la glicerina
3) Acabado
Se opera en
contracorriente, y el número de lavados depende de la cantidad de
glicerina que ha de ser recuperada del jabón.
Método de Sharples.
En este método se usan centrífugas de gran velocidad para separar la lejía
del jabón. El método comprende:
1) Saponificación
2) Lavados
3) Acabado y lavado
Una mezcla caliente de
grasa y aceite junto con lejía caliente de sosa cáustica es bombeada
continuamente y entre en una cámara cerrada de saponificación, la cual se
mantiene llena de una mezcla caliente de lejía y grumos de jabón, en
rápida circulación por medio de una bomba y tuberías externas. Los
materiales frescos que entran en la cámara, reaccionan prontamente en
condiciones ideales de saponificación y desalojan iguales cantidades de la
mezcla de lejía y de jabón. Esta se enfría y se centrifuga separando del
sistema la lejía gastada.
La lejía procedente de la
tercera etapa se pone en contacto con el jabón de la primera para
completar la saponificación, y la mezcla de lejía y jabón se centrifuga.
Jabón totalmente saponificado y lejía son productos de la segunda etapa.
La lejía procedente de esta etapa se refuerza con soda cáustica y se
emplea para la saponificación de la mezcla fresca de grasa y aceite en la
primera etapa.
La lejía de la cuarta
etapa, se pone en contacto con el jabón de la segunda y mezcla de jabón y
lejía de esta tercera etapa se centrifuga; los productos son los grumos de
jabón lavado y lejía. Esta lejía se emplea en la segunda etapa en la forma
dicha.
El jabón de la tercera
etapa se pone en contacto con solución fresca de soda cáustica y sal, y la
mezcla se resuelve en jabón limpio y lejía en las centrífugas de la cuarta
etapa; la lejía se usa en la tercera etapa para extraer glicerina por
lavado. El proceso da un jabón limpio de buena calidad sin separación de
jabón sucio. Sin embargo, es posible en la cuarta etapa reajustar el
contenido de electrolito de la solución fresca de sosa y sal para que se
separe jabón sucio en lugar de lejía.
Todos los ingredientes se
distribuyen automáticamente en el sistema. La producción de jabón limpio
de estas instalaciones es de unos 550 Kg/hora y por centrífuga en la etapa
final o de acabado de jabones de tocador, y de unos 1100 Kg/hora y por
centrífuga de acabado de jabones de lavandería.
Método Mon Savon.
Este método se aplica a la manufactura continua de jabón pulido con
materias grasas neutras y comprende:
-
Saponificación
-
Lavado para la extracción de glicerina de
los grumos de jabón
-
Acabado
En la etapa de la
saponificación, cantidades exactamente proporcionales de materias grasas y
de solución de soda cáustica se juntan en un homogeneizador de gran
velocidad. La emulsión de agua en aceite que se forma, se descarga en una
cámara caliente provista de camisa de vapor, donde la reacción se verifica
rápidamente. La saponificación es completa, cuando la masa deja la cámara
de reacción y cae en un tanque auxiliar.
El lavado del sistema Mon
Savon se hace en una torre cilíndrica dividida en cuatro compartimientos.
Cada uno de éstos tiene una zona de mezcla y una zona de sedimentación. En
la primera etapa se mezclan los grumos de jabón con la salmuera, y en la
segunda se separa y sedimenta la salmuera. Se opera en contracorriente; el
jabón crudo, procedente de la etapa de saponificación entra en la torre
por el fondo y la salmuera entra por la parte superior para la extracción
de la glicerina. Al ascender el jabón se mezcla con la salmuera, la cual
lo lava y se lleva la glicerina. Por medio de bombas se mantiene la
corriente apropiada de salmuera. De la parte superior de la torre se
descargan continuamente grumos de jabón lavados, y por el fondo se extrae
la salmuera para la recuperación de la glicerina.
El jabón en grumos
procedente de la torre Mon Savon se elabora continuamente mediante la
adición de agua. Este acabado es regulado por un operador y debe ser
comprobado con frecuencia. El jabón elaborado se descarga en un tanque de
sedimentación, en que se separa por gravedad y de modo continuo el jabón
sucio del limpio. Este se saca por la parte superior del tanque para su
tratamiento y aquél se extrae por el fondo para la recirculación en la
torre de lavado.
Fabricación de
Jabón con ácidos grasos
Los ácidos grasos se
obtienen por hidrólisis de las grasas y aceites naturales. Los productos
de la hidrólisis son ácidos grasos y agua dulce que contiene la glicerina.
Pueden utilizarse ácidos grasos destilados para la fabricación de jabones
especiales. Los ácidos grasos sin destilar se emplean en jabones para la
industria y lavandería.
La neutralización de los
ácidos grasos para transformarlos en jabón se hace por método intermitente
o continuo. Los ácidos se neutralizan con carbonato de sodio o sosa
cáustica.
Método
Intermitente.
Se utilizan las calderas
ordinarias. El carbonato de sodio neutraliza el grueso de la carga de
ácidos grasos y con la sosa cáustica se hace el ajuste final, pero también
puede hacerse la neutralización entera con soda cáustica. En la práctica,
se calienta en la caldera hasta ebullición, la solución de carbonato de
sodio anhidro, y se incorporan bombeándoles lentamente, los ácidos grasos
fundidos. La neutralización se verifica inmediatamente con desprendimiento
de gas carbónico. Terminada la reacción, se granea el jabón con soda
cáustica o con sal y se deja sedimentar la lejía. Esta se extrae por el
fondo de la caldera y se hace el acabado del jabón como en el método de la
caldera con materias grasas neutras.
Método Continuo.
Por la facilidad con que
los ácidos grasos se combinan con la sosa cáustica para formar jabones, se
usa comúnmente el método continuo de saponificación. Cantidades de ácidos
grasos calientes y de solución caliente de soda cáustica, exactamente
proporcionadas, se juntan en un aparato mezclador de gran velocidad. La
concentración de la solución de soda cáustica, es tal, que el jabón tendrá
el deseado contenido de humedad. La reacción se verifica rápidamente y el
jabón producido se descarga en un tanque que es mantenido en agitación. Se
hecha en el tanque sal o salmuera para producir jabón limpio con el
deseado contenido de electrolito. Se hacen ensayos analíticos con el jabón
de este tanque y se realizan los ajustes necesarios antes de bombear el
jabón limpio a los tanques de elaboración.
Procedimientos
modificados
Procedimiento de
Semicocción. La materia grasa se mezcla con una cantidad de soda
cáustica suficiente para saponificarla por completo. La saponificación se
verifica mediante agitación y calentamiento con vapor cerrado. En la masa
de jabón se deja la glicerina.
Procedimiento sin
caldera. En este proceso, el calor generado por la reacción
exotérmica producida entre las grasas y el álcali se utiliza para llegar a
su término la saponificación. La materia grasa se clienta hasta la
temperatura conveniente y se mezcla con el álcali cáustico. Si se deja la
mezcla en un recipiente aislado en el que la reacción de saponificación se
produce lentamente. Este método no produce jabones de alta calidad, porque
en las masas de jabón queda algo de materia grasa no saponificada.
Procedimiento de la
Autoclave. El álcali reacciona con la materia grasa a temperatura
y presión elevadas. Se agita la mezcla bombeándola con serpentines
calentados exotérmicamente. En estas condiciones la saponificación es muy
rápida. La masa caliente se somete a expansión instantánea en una cámara
de vacío, en la que caen las partículas de jabón, y gran parte de la
glicerina y la humedad se eliminan en fase de vapor. La glicerina se
condensa de la mezcla de vapores y se recoge. Por razón de la gran
temperatura aplicada, los jabones producidos por este método suelen ser
mas oscuros. Este método no es de uso general.
Procedimiento del
éster metílico. En estos últimos años se ha trabajado en un
procedimiento para hacer jabón transformando en ésteres metílicos los
triglicéridos. Estos se tratan con alcohol metílico en presencia de un
catalizador. Se separa la glicerina, se destilan los ésteres metílicos y
se saponifican con soda cáustica.
Saponificación en
chorros. La materia grasa caliente y la soda cáustica se ajustan
de un modo continuo en aberturas anulares de una boquilla por cuya
abertura central sale una corriente de vapor que emulsiona la mezcla y la
deja caer en una caldera. En ésta se produce la saponificación completa
con elevación de temperatura. Los lavados y el acabado se realizan en la
forma ordinaria o por método continuo. La saponificación en chorro se
emplea mucho en Inglaterra con métodos modificados de lavado y de
sedimentación.
Acabado
del Jabón
El jabón limpio producido por tares de
cochura o de modo continuo con materias grasas neutras, o con ácidos
grasos es sometido a elaboración antes de ser transformado en barras,
escamas, o polvo.
El jabón limpio contiene 30%,
aproximadamente, de humedad y se seca por aire caliente o en tubos
calentados por vapor.
El jabón limpio procedente de una caldera
o de un tanque de almacenaje se hecha en la parte superior de un
cilindro helado por enfriamiento interior. Una tenue película de jabón
solidificada en el rodillo grande se separa en forma de cintas mediante
una cuchilla dentada. Las cintas caen sobre un delantal transportador,
son llevadas a la abertura superior de la cámara secadora y caen en un
transportador de tela metálica sin fin que recorre en un plano
horizontal toda la longitud del secadero. Sobre el transportador pasa
una corriente de aire caliente, y las cintas de jabón parcialmente
secas, al llegar al extremo del secadero, caen sobre otra tela metálica
sin finque se mueve en dirección opuesta en un nivel más bajo. Después
de haber pasado dos veces más por la cámara de desecación, se enfrían
las cintas con aire y se descargan sobre un transportador de husillo que
las quiebra en forma de virutas y las lleva a los depósitos de
almacenaje en que se guardan para ulterior tratamiento. En este punto la
humedad es del 12% aproximadamente.
Las virutas de jabón de tocador se cargan
en mezcladores de tarea, donde se agregan preservativos, pigmentos,
colorantes y perfumes. Como preservativos del jabón, pueden usarse
antioxidantes, pero con mayor frecuencia se emplean compuestos de
quelación, que evitan el enranciamiento al combinarse con los vestigios
de metales. Si no se hiciera eso, los metales actuarían como
catalizadores en el desarrollo de la rancidez. A continuación la masa
mezclada de jabón se descarga en una tolva de molino. Los molinos de
jabón son máquinas grandes que suelen tener de 3 a 5 pesados cilindros
de acero o de granito que giran a velocidades distintas. El jabón es
estrujado por los dos primeros cilindros y del cilindro de mayor
velocidad pasa en forma de película a un tercer cilindro. Cada vez que
el jabón es estrujado entre dos cilindros, se hace más uniforme. Del
cilindro final se separa el jabón por medio de una cuchilla. El jabón
molido es un producto uniforme, bien trabajado.
Jabones de Tocador. Las
virutas de jabón molido se convierten en barras de jabón de tocador por
medio de una máquina de extrusión. Las virutas se echan en una
tolva en cuyo fondo hay un gran husillo que las lleva continuamente a
una cámara de compresión. En ésta se verifica la desaereación y el jabón
se aprieta y consolida formando una masa plástica compacta. En el
extremo opuesto de la cámara existe un caño troncocónico con una matriz,
por la cual sale a gran presión una barra continua de jabón plástico
caliente que tiene la forma final de la deseada barra de tocador. Sobre
la mesa de corte adjunta a la máquina se corta la barra de jabón en
trozos, que se enfrían, estampan, envuelven y empaquetan para su
despacho como pastillas de jabón.
En estos últimos años algunos fabricantes
han instalado "refinadoras", para sustituir a los molinos, los cuales
consisten en cámaras de compresión con alimentador de husillo y placas
con finos orificios por los cuales pasa el jabón a presión.
Escamas de jabón. Para
la producción de escamas, el jabón molido pasa por molinos de acabado.
Mediante la regulación de la temperatura y el cuidadoso ajuste del
espacio entre los cilindros, se produce una película lustrosa. La
película de jabón del último cilindro es marcada por cortadores
giratorios que determinan la forma de la escama final. La película se
separa del cilindro con una cuchilla y se deja caer en un transportador,
en el que es enfriada y transportada a la tolva de la máquina
envasadora.
Productos secados por aspersión.
Hay jabones en polvo ligeramente perfumados y hay polvos para
lavanderías que contienen un elevado porcentaje de coadyuvantes.
Para hacer los compuestos de lavandería,
se hecha el jabón limpio de los tanques de almacenamiento en la máquina
mezcladora provista de camisa de vapor, donde se mezcla con relleno. Al
funcionar la máquina el husillo eleva el material desde el fondo de la
sección hemisférica y lo lleva hasta lo alto de la mezcladora. Dicho
material es mezclado en el espacio anular por la barredera y
gradualmente retorna hacia el fondo. Así se obtiene mezclas excelentes.
Los rellenos coadyuvantes pueden ser de carbonato de sodio, silicato de
sodio y pirofosfato tetrasódico. El jabón así elaborado es bombeado a
tanques pequeños de almacenamiento, donde se mantiene agitado para
llevarlo con bombas de lta presión a las toberas situadas cerca de la
cima de una torre de aspersión. Esta torre es cilíndrica y puede estar
diseñada para corriente en el mismo sentido del jabón y gases calientes,
o para que estos obren en contracorriente del jabón. El polvo seco que
sale por el fondo de la torre es enfriado por aire, cernido y
transportado al equipo automático de pesada y envasado.
Jabones moldeados. En
todo el mundo se fabrica jabón en barras para el lavado doméstico. Estas
barras se cortan de los jabones moldeados. Se moldean los jabones del
procedimiento sin caldeo, de semicocción y el jabón limpio. El jabón
limpio de caldera se hecha en una máquina mezcladora, donde se mezcla
con el relleno. La mezcla se vierte en los moldes y se deja en reposo
varios días hasta que se enfríe.
El molde para jabón consta de una fuerte
plataforma de madera colocada sobre ruedas. Cuando se ha enfriado la
masa de jabón, se quitan los costados y los testeros de la caja y queda
en la plataforma de madera un sólido bloque rectangular de jabón. Ese
bloque es empujado hacia un aparato que corta horizontalmente por medio
de una serie de alambres paralelos fuertemente atesados entre dos
postes. Las planchas de jabón se secan a mano y se colocan en una mesa
horizontal, en la que se cortan en barras por medio de alambres
paralelos perpendiculares al plano de la mesa. Las barras se estampan en
una prensa para jabón, se envuelven y se empaquetan para su embarque.
Tintes Fluorescentes. En
estos últimos tiempos se han agregado colorantes a los producto9s para
lavandería y para servicio ligero. Estos tintes, en muy pequeñas
cantidades, reflejan las radiaciones del espectro visible e imparten
considerablemente blancura y brillantez a los tejidos lavados. Otro
ingrediente, el CMC (Carboxil Metil Celulosa), se añade al jabón de
lavandería para evitar que se vuelva a depositar en las telas la
suciedad que flota en el agua del lavado.
Método de Mazzoni. Es un
método continuo de dar el acabado al jabón limpio. Éste se lanza por
bombeo mediante unas toberas pulverizadoras contra la pared interior de
una cámara desecadora al vacío. La película de jabón se raspa
continuamente de la pared con cuchillos, se extrae por el fondo de la
cámara y se comprime con una prensa de husillo. En la cámara mezcladora
se le agregan perfumes y rellenos, y por medio de una máquina de
extrusión se le da forma de barras.
Análisis
En la manufactura de jabones se realizan
ciertos ensayos analíticos en el transcurso de las operaciones y cuando
éstas han sido terminadas. Algunos de los ensayos más importantes que se
realizan con los jabones son:
- Contenido total de ácidos grasos.
- Color de los ácidos grasos.
- Álcali libre.
- Sal
- Glicerol
Las lejías se someten a ensayo para
determinar la alcalinidad, la sal y el glicerol.
A continuación describiremos algunos de
los ensayos:
Total de Ácidos Grasos. La muestra
se hidroliza con ácido, se extraen con éter los ácidos grasos, se
evapora el éter y se pesa el residuo.
Color. El color del jabón está
relacionado con el color de los ácidos grasos obtenidos de la muestra
por hidrólisis y lavados. El color de los ácidos grasos se compara con
colores típicos. Los ácidos grasos de colores claros se comparan en
columna de 5,25" (13,3 cm) con los colores tipo en el tintómetro de
Lovibond. Los ácidos de color oscuro se comparan con los tubos de color
FAC, que cumplen las especificaciones del Fat Analysis Commitee de la
American Oil Chemists' Society.
Álcali libre. Se disuelve una
muestra en alcohol y se valora con solución volumétrica de ácido
empleando fenolftaleína como indicador. El resultado se expresa en Na2O.
Sal. Se determina la sal por
análisis volumétrico con nitrato de plata empleando el cromato de
potasio como indicador.
Glicerol. El jabón se descompone
con ácido mineral y se determina el glicerol en fase acuosa por
oxidación con K2Cr2O7 o con peryodato
de sodio.
Fabricación de jabón
en pequeña escala.
A continuación damos a conocer la
técnica utilizada para la fabricación del jabón.
Técnica.
En un vaso de precipitados se funde
la grasa. De este sebo de vaca se obtuvieron los ácidos grasos,
necesarios para la saponificación, los cuales son de 16 a 18 átomos
de carbono.
La saponificación fue realizada con
una solución de NaOH al 40%. La saponificación se realiza de la
siguiente manera:
Se le agrega a los ácidos grasos la
solución de NaOH y se calienta constantemente hasta que se produce
la saponificación, esto se comprueba cuando al extraer la varilla
del vaso (donde se esta realizando la producción del jabón) ésta
sale completamente limpia. Finalizada esta etapa se realiza un
filtrado para separar el jabón realizado, de la glicerina (formada
como subproducto) y excesos de NaOH.
A continuación se toma el pH del
jabón y como debe ser muy elevado, se realizan sucesivos lavados con
soluciones sobresaturadas de NH4Cl y NaCl para poder
disminuir el pH del jabón.
Terminada esta etapa se procede a
colocar los jabones en moldes.
Fuente:
http://www.textoscientificos.com |